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Entrevue

1 - Álvaro Augusto Freire

Endoscopista de la Clínica Gastroendo, en la Barra de la Tijuca (RJ).

“Utilizo el Balón intragástrico de Silimed desde septiembre (seis meses). Hasta ahora, ya he tratado cerca de 40 pacientes. El éxito de la técnica de colocación del Balón es grande. Hasta el momento sólo he tenido un caso de deflación espontánea. Cuando esto sucede, lo retiramos, que es algo muy simple con esta nueva técnica”.

“Existe un peso mínimo para usar el Balón. La indicación clásica del mismo es para pacientes con obesidad grado II, pero muchas veces esto hace inviable la cirugía bariátrica. Entonces, el paciente usa el balón para bajar de peso y, así, poder someterse a la cirugía. Ésta es una situación clásica. La nueva técnica trae una nueva indicación, la obesidad grado I, cuando son pacientes que ya intentaron otras alternativas pero no obtuvieron resultado. El peso va y vuelve o el paciente ya tiene algunas co-morbilidades. Con el Balón, no hay co-morbilidad de ningún tipo. Inclusive, hace poco tiempo se realizó un estudio que dice que Brasil es el primer país a tratar pacientes con Balón en estas situaciones, con excelentes resultados”.

“El paciente tiene una pérdida de peso de 12 a 15 quilos. El plazo de uso del balón es de cuatro a seis meses. Después de este tiempo, con el propio desgaste del material que el jugo gástrico ocasiona, el Balón tiende a hacer la deflación. Hay casos, sin embargo, en los que permanece inclusive más tiempo. Pero después de seis meses, la curva de pérdida de peso del paciente pasa a ser insignificante”.

“Teóricamente, no hay limite de edad. Sólo colocamos el balón en pacientes con más de 18 años, pero no hay ningún problema con que se utilice en ancianos. Siempre que no haya co-morbilidades, se lo puede utilizar sin ningún problema”.

“Hay una diferencia entre hombres y mujeres. La aceptación de la mujer normalmente es mejor, por el hecho de que debido al embarazo conoce mejor las sensaciones del Balón, como náuseas, malestares e inclusive cólicos, entonces, por la práctica de quedar embarazada y menstruar, se acostumbra mejor. Como cualquier procedimiento, no es aconsejable que se coloque el Balón sabiendo que la paciente está embarazada, pero si queda embarazada después, el médico puede retirarlo. No me parece que la paciente embarazada use el Balón, porque en este período, va a necesitar alimentarse bien”.

“No existen actividades que la persona no deba hacer. Es más, hay actividades que debe hacer. El Balón no es una panacea que resuelva la pérdida de peso, es un colaborador que ayuda al paciente a recuperar su autoestima y auxilia en el tratamiento. En realidad, el Balón ayuda al paciente a encuadrarse en una dieta, para intentar cambiar sus hábitos alimenticios, o sea, tener una vida más sana, sirve para esto”.

“Una contraindicación formal para el uso del Balón es la hernia de hiato, o en casos en que el paciente tenga úlcera duodenal o gástrica, o que tenga alguna otra enfermedad gastrointestinal. Debe hacerse una evaluación previa, para saber si el paciente está fuera de estas condiciones”.

“Se puede utilizar un nuevo Balón después de haber utilizado el primero. El Balón secuencial ha sido utilizado en pacientes con obesidad grado II. En vez de hacer enseguida la cirugía bariátrica, los médicos prefieren usar primero el Balón. O sea, se lo puede utilizar durante cuatro a seis meses, retirarlo y esperar un período de dos meses para que el paciente borre de la su memoria aquella sensación del Balón. Dos meses después, se coloca uno nuevo para que el paciente intente perder peso. Sólo que, normalmente, la segunda pérdida de peso no es igual a la primera. En la primera, el paciente pierde de 12 a 15 quilos, pero en la segunda, sólo pierde 50% de eso”.

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2 - Carlos Eduardo Moraes

Gastroenterólogo y endoscopista de las clínicas Gastroendo y Gastrocor, ambas en la Barra de la Tijuca (RJ).

“Ya acompañe 76 pacientes con el Balón Intragástrico. El acompañamiento se hace con un equipo multidisciplinar, compuesto por un gastroenterólogo, un endoscopista, un endocrinólogo, un nutricionista y con la orientación de un "personal trainner". Hemos obtenido más de 95% de éxito, con una pérdida de peso de 13 a 30 quilos, en un período de seis meses”.

“Nos basamos en el índice de masa corporal (IMC) para definir si el paciente puede utilizar el Balón. A un IMC de más de 27, con algunas complicaciones de salud, como hipertensión, diabetes o dolores en la columna o articulaciones, indicamos que se coloque el Balón. Más de 30 de IMC, indicamos que se lo coloque, inclusive sin ninguna patología asociada”.

“No tuvimos ninguna complicación con su uso, porque es un procedimiento muy seguro y muy simple. La literatura habla de complicaciones, como obstrucción intestinal e irritación de la pared del estomago provocando gastritis, pero no hemos tenido ningún caso parecido”.

“La vida que lleva la persona que usa el Balón es normal. Inclusive, yo estoy usándolo. Pedí que me lo colocaran para mostrar a mis pacientes la seguridad del mismo. Perdí 16 quilos en cuatro meses. La vida es normal. No limita la calidad de la alimentación, limita la cantidad, pues sirve para aquella persona que come mucho. Es una reducción de estomago, pero sin cirugía. La cámara gástrica se achica cuando se lo coloca. Yo pesaba 100 quilos hace cuatro meses, hoy peso 84. Deberían retirármelo dentro de dos meses, pero voy extender la retirada un poco más, porque estoy haciendo un tratamiento para intentar aumentar su vida útil. La prueba es conmigo. Voy a dejármelo ocho meses”.

“La actividad física es fundamental. Cuanto más temprano el paciente comience la actividad física, tendrá mejor adaptación al Balón. Existe un período de tres días de adaptación, en que el paciente se descompone, tiene náuseas y cólicos. Y cuando está haciendo actividades físicas, estos síntomas disminuyen mucho. La actividad física es fundamental para perder peso. Al principio, en el primer mes, el paciente no debe hacer abdominales frontales. Para lo demás, está liberado para hacer de todo. Actividades aeróbicas y pesas son las más recomendadas”.

“El paciente puede usar otro Balón después del primero. Para el paciente que desee perder más de 25 quilos, preconizamos que se coloque otro Balón dos meses después de la retirada del primero.”

“Bajo mi punto de vista, el Balón es una oportunidad segura, con pocas contraindicaciones. Comparado con otros métodos utilizados para adelgazamiento, sin duda, es el menos agresivo, el que no tiene efectos colaterales, y en el que el resultado es rápido. El Balón está siendo usado en quien está con sobrepeso, no para el gran obeso. Tenemos mejores resultados con aquellos pacientes que están 10 o 15 quilos arriba de su peso y no consiguen perderlo. Es en estos pacientes que estamos colocándolo”.

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3 - Denise de Farias Batista

Asistente de control de calidad, 28 anos (paciente).

“Ya implementé el Balón Intragástrico. Antes, sólo me había sometido a tratamientos para adelgazar con el endocrinólogo, con el uso de medicamentos”.

“El Balón es un método nuevo, que no es agresivo y que tiene resultados excelentes. De repente, surgió la propuesta de usarlo y acepté. Estoy muy satisfecha. Todo al principio tiene un período de adaptación, pero al final todo salió bien y estoy conforme. Al inicio te parece raro porque es un cuerpo extraño que está adentro tuyo, pero es un proceso de adaptación previa y al tercer día ya estás normal”.

"No tenía miedo de colocarme el producto, porque no precisaría de ningún proceso quirúrgico para abrir nada. Es como una endoscopia. Como ya me habían hecho una y el proceso sería el mismo, me quedé tranquila”.

“El primer día te sientes un poco incómoda, con malestar, pero eso es normal. Después no sientes nada más. Al inicio, hacía un acompañamiento semanal con el médico, después pasó a ser quincenal y ahora es mensual. He tenido acompañamiento desde el primer día hasta ahora”.

“El Balón no me restringió ninguna acción del día a día, al contrario, me ayudó en todo y estoy muy bien. El solo hecho de que mi presión haya bajado me hace sentir más predispuesta, más bonita y con la autoestima en alta. No soy hipertensa, pero había engordado mucho y en poco tiempo, y para la presión eso es lo peor. A veces, la presión subía un poco, pero después que perdí peso se normalizó”

“En verdad, ya había perdido 20 quilos antes de ponerme el Balón, y con él perdí casi 8 quilos, pesaba casi 100 quilos y ahora, estoy con 70. Esta perdida fue en un poco más de un año y con mucho sacrificio, haciendo dietas. Después de un año de dieta, surgió la propuesta del Balón. Así que me lo pusieron y perdí más peso”.

“Hoy, puedo comer un poco de todo. Uno come bien y cosas más sanas. En verdad, con el Balón, reeduqué mis hábitos alimentarios”.

“Recomiendo a otras personas que lo usen, porque es un producto eficaz, de alto patrón de calidad y tiene un resultado perfecto. Se lo recomendaría a otras personas y, si fuera necesario me pondría otro.”

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4 - Fabiane Duque Estrada de Almeida

Cardióloga del Centro de Medicina Nuclear de la Guanabara, en el Centro (RJ).

“La grasa facilita la hipertensión. Entonces, si se tiene tendencia familiar y se aumenta de peso, uno se puede tornar hipertenso. La hipertensión es uno de los factores de riesgo que está íntimamente relacionado a las enfermedades coronarias. Acumulación de grasa en el abdomen, aumento de colesterol y de los triglicéridos y, automáticamente, el aumento también de la resistencia a la insulina que hace crecer la cantidad de glucosa en la sangre: todos estos factores están ligados a la obesidad y son lo que se llama síndrome metabólico, íntimamente ligado a las enfermedades coronarias. Entonces, es imprescindible que quien tiene hipertensión o algún problema coronario pierda peso”.

“Las personas que están descompensadas, con arritmia, por ejemplo, dolor en el pecho o falta de aire, precisan hacer una evaluación previa. No es que haya una contraindicación absoluta, porque para colocar el balón el paciente pasa por una endoscopia, no un procedimiento quirúrgico, el paciente no es muy sedado durante el procedimiento, que es rápido. No hay necesidad de hacer el examen de riesgo quirúrgico. Pero el paciente que esté realmente descompensado, sin ningún tratamiento, sintiéndose mal, no debe someterse al procedimiento. Pero si se trata un hipertenso, un diabético o un paciente con enfermedad coronaria, con tratamiento regular y controlado, no existe ningún problema en que se le coloque el Balón. Al contrario: es exactamente a ellos a quien se les prescribe el Balón”.

“No estoy acompañando muchos pacientes hipertensos, pero en los pocos pacientes que he tenido, la tendencia es que se reduzca la dosis de la medicación. Si es un paciente que se tornó hipertenso apenas por el aumento ponderal, puede verse libre de medicación. Pero, el paciente que tiene tendencia familiar, puede reducir la dosis de la medicación, beneficiarse tomando menos cantidad de remedios y controlar la presión”.

“Durante el uso del Balón, el paciente mantiene la medicación normalmente y debe hacer actividad física con acompañamiento, si su cardiólogo la autoriza. La actividad física es muy recomendada”.

“El balón no debe ser considerado como una primera opción. El paciente que tenga un IMC arriba de 28 o 29, con una acumulación de grasa principalmente en el área abdominal, mujer con más de 80cm - generalmente 88cm - se le debe indicar que pierda peso, aun más aquellas personas que tienen triglicéridos elevados, un histórico familiar, enfermedad cardíaca. Para esto, existen tratamientos clínicos. Pero, cuando el paciente pasa más de tres años intentando adelgazar y no consigue y, al contrario, sólo engorda y no tiene estímulo, usamos el Balón para que pierda peso, porque no tiene ninguna contraindicación. El Balón impulsa estímulo en el paciente para que haga dieta y cambie su estilo de vida”.

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5 - Gustavo Carvalho

Cirujano, especializado en Cirugía del Aparato Digestivo, del Hospital de Clínicas Oswaldo Cruz (PE). Profesor de la Universidad de Pernambuco (UPE).

“Uso la técnica del Balón intragástrico desde 2000 y el Balón de Silimed, lo uso desde 2005. Ya hemos hecho 98 procedimientos con el Balón de la Silimed en 91 pacientes, ya que siete pacientes están en el segundo balón. De 2005 a la fecha hemos implementado cerca de 40 a 50 balones por año”.

“Datos de la literatura mundial, con Balones de diversos tipos, indican un 80% de éxito en este procedimiento. Nos referimos cuando decimos "éxito" a que la persona pierda más de un 50% del exceso de peso que posee. La pérdida total del exceso de peso es garantizada por la cirugía bariátrica, que es mucho más radical. Pero una pérdida superior al 50% con el Balón, es considerada un éxito. Hoy, el promedio de pérdida de peso está en un 70%. El exceso de peso es aquello que la persona tiene que perder para ser una persona normal. Voy a dar un ejemplo de una persona con un peso ideal de 65 quilos, si tiene 80 quilos, su exceso de peso es de 15 quilos. El Balón hace con que se pierda peso proporcionalmente al peso inicial, entonces, nos referimos a una pérdida de un 60% del exceso de peso. Si una persona debería tener un peso ideal de 60 quilos, pero tiene 90 quilos, o sea, 30 quilos de exceso de peso, va a perder de 16 a 20 quilos. O sea, un poco más de esos 60% de pérdida de exceso de peso le sería muy bueno. Pero, si una persona tiene 10 o 12 quilos más, va a perder de 8 a 10 quilos”.

“Complicaciones son muy diversas. La complicación más frecuente, que puede suceder en hasta un 20% de las personas, es que no pierda todo el peso que le gustaría. Esa es una complicación que considero muy grave, porque la persona invierte tiempo, ansiedad, e inclusive dinero en una técnica, y no consigue el resultado esperado. Esa es una complicación grave que el Balón puede tener. En nuestro caso aquí en Pernambuco, sucede en un 15% de los casos. En la literatura mundial, eso está en un 20%. Complicaciones menos frecuentes, que ocurren en menos del 1% de los casos, son la ruptura del balón con migración para el intestino; obstrucción intestinal; y gastritis hemorrágica. Son complicaciones muy poco frecuentes, pero posibles con esta técnica. Todas ellas con probabilidades mucho más pequeñas de que pase algo más serio o muerte, si lo comparamos con las técnicas tradicionales de cirugía bariátrica”.

“Tras la colocación del Balón, existen dos etapas. Enseguida después de la implementación, hay una etapa de adaptación que es solamente durante los primeros días. Es posible que el paciente vomite y que, durante tres días, no consiga volver al trabajo. Después de una semana, el paciente pasa a tener una vida normal. Inclusive, se la anima a hacer ejercicios físicos a partir de la primera semana. Hacer ejercicios físicos es algo fundamental. No hay ningún tipo de restricción. El paciente es estimulado a hacer cualquier ejercicio”.

“Tampoco hay ninguna restricción alimentaria. Al inicio de la colocación del Balón, el paciente tiene restricciones porque no consigue comer nada a no ser líquidos claros. Pero después de 30 a 40 días, puede comer prácticamente de todo, desde que sea en cantidades reducidas. Pero, si el paciente desea realmente perder más del 60% del exceso de peso que el balón preconiza, es importante seguir una dieta nutricional equilibrada, normalmente orientada por un nutricionista. Esto hace con que el paciente pierda más que apenas el 60% del exceso de peso, pudiendo llegar a un 90% o 100% de este exceso”.

“El Balón es una técnica reversible. Cuando se coloca, ya tiene fecha para ser retirado. Seis meses después de haber sido colocado, se lo retira. Si en este período el paciente no consiguió reeducar sus hábitos alimentarios, puede ser que aumente de peso nuevamente, incluso todo lo que había perdido, así como sucede con una buena dieta. Entonces, si el paciente no se siente seguro de que va a seguir los buenos hábitos alimentarios, que es lo que se preconiza, podría colocársele un segundo Balón y, aún perder un 50% del volumen de peso que había perdido con el primero. Por ejemplo: si perdió 10 quilos con el primero, con el segundo, puede perder alrededor de 5 quilos, lo que sería una ayuda a la complementación de la pérdida de peso. Tengo, inclusive, dos pacientes interesados en colocarse un tercer Balón. Es necesario que el paciente espere, por lo menos, dos meses entre la retirada de un Balón y la colocación de otro, para que el cerebro se olvide que el balón estaba estimulando la producción de hormonas del estómago. En ese caso, el segundo balón tendrá una efectividad mucho mayor”.

“Tengo un consejo muy bueno para las personas que quieren perder peso con el uso del Balón: es una técnica muy buena por que es un adyuvante en la ejecución de cualquier dieta. La persona que tiene un balón en el estómago y va a realizar una dieta es como un jugador de fútbol que va patear un penal sin arquero. Solamente tiene que tocar la pelota al medio del arco que ésta va a entrar tranquilamente. Pero si quiere errarlo lo yerra. Entonces, el Balón es un adyuvante, ayuda a que la persona realice una dieta, ayuda a la reeducación alimentaria. Si va a ser duradero, va a depender realmente de a quién se lo coloquen. El Balón no hace que la persona pierda peso. Lo que hace que la persona pierda peso es la capacidad y la facilidad que la persona tenga para cumplir la dieta, pero es muy difícil para un obeso seguir el rigor de una dieta. Un paciente que tiene el Balón, si no se lo propone no perderá peso. Un 15% de nuestros pacientes no perdieron el peso que querían y no perdieron ni siquiera los 60% del exceso de peso y tuvieron una pérdida inferior a 5 quilos. Ellos consiguieron errar un penal sin arquero. Y son conscientes de esto. El paciente al que va a colocársele el Balón precisa entender que es una pieza fundamental del proceso. Vamos a ayudarlo a perder peso, pero la actitud del paciente es fundamental”.

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6 - Odaiza França de Souza

Nutricionista.

“Comencé a acompañar pacientes con el Balón en septiembre de 2007. Hago todo el acompañamiento del paciente durante los seis meses en que está con el Balón. En este período, va tres veces al consultorio. La primera, para que le prescriba la dieta que va a hacer, con el valor calórico estimado. Dos meses después, va para que yo vea como está con aquella dieta, si está perdiendo peso. El último mes, cuando está cerca de que le retiren el balón, va de nuevo para que se le haga una evaluación, para ver como está el examen de sales minerales, vitaminas, proteínas, si está todo bien”.

“Lo que sucede es que tengo que reeducar sus hábitos alimentarios. Claro que el paciente diminuye la cantidad, pero tiene que optar por la calidad, para tener una calidad de vida mejor, una vida sana. Tiene que comer alimentos más sanos. Si se diminuye la cantidad, pero se aumenta el valor calórico, de nada sirve. Por ejemplo: si en vez de comer dos cucharas de arroz, resuelve comer una porción proporcional (en cantidad) de patatas fritas, el valor calórico es mucho mayor y si fuera de leche condensada, aumenta más aun. Entonces, la cantidad puede ser menor, pero si el paciente no tiene hábitos alimentarios adecuados, de nada va a servir”.

“Los primeros 15 días, restringimos totalmente las frituras, las grasas en general, y los alimentos fibrosos, que son las hojas y las ensaladas. Los primeros 15 días, el paciente no puede alimentarse con este tipo de alimentos porque como no hace totalmente la digestión, vomita mucho y esos alimentos salen enteros. Después de ese período, no hay nada que no pueda comer. A partir de ahí, tiene que estar atento al valor calórico. Prescribo una dieta equilibrada y estipulo un valor. Generalmente, es de 800 a 1000 calorías, o 1.200 a lo sumo. Entonces, si excede este valor calórico, no va a adelgazar o va a depender de su metabolismo. Si consigue, dentro de este valor de mil calorías, comer patatas fritas, frituras en general o comida chatarra, no hay problema”.

“El problema es que tiene que hacer una restricción alimentaria. Hay pacientes cuya meta es, realmente adelgazar, entonces lo acepta bien. Cuando no, cuando es algo impuesto, a veces los padres quieren que el adolescente adelgace y se controle más en la alimentación, los pacientes se disgustan y no consiguen seguir la dieta”.

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7 - Sonia Raquel Andrade Silva

Promotora de ventas, 31 años (paciente).

“Estoy con el Balón. Antes, ya me había sometido a varios tratamientos. Intenté todas las dietas que existían. Conocí el Balón a través de la recomendación de mi hermana. Entré en internet para ver como era el proceso y resolví hacerlo. Pero tenía miedo de pasar por este procedimiento, porque tenía miedo de enfermarme”.

“Después de implantar el Balón, los primeros días fueron complicados, pero nada insoportable. Me descompuse, tuve vómitos, cólicos y hacía dieta solo a base de líquidos, lo que fue muy difícil. Pero tuve apoyo total del equipo que me lo implantó. Los dos médicos que me implantaron el Balón siempre me daban mucho apoyo. Cuando iba a las consultas, se mostraban siempre preocupados. Me prescribían remedios para las nauseas y me daban consejos para cómo pasar por eso, que es difícil al inicio”.

“El Balón no perjudicó de ninguna forma mis actividades diarias. No he tenido ningún problema. Sólo los tres primeros días no hice nada y me quedé en casa. Estoy hace seis meses con el Balón y ya van a retirármelo”.

“La última vez que me pesé, había perdido diez quilos. Antes pesaba 87 quilos. Hoy, estoy con cerca de 77. Mi alimentación cambió, porque aprendí a alimentarme mejor. Continúo comiendo las mismas cosas, no cambió nada. Lo único que cambió fue que disminuí la cantidad y arreglé los horarios, antes no tenía hora cierta para alimentarme, todos mis hábitos alimentarios estaban desregulados”.

“Con seguridad, recomiendo a quien quiera usar el balón que lo haga, porque ayuda psicológicamente y ayuda también para no sentir tanta hambre”.

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